10. INSERCIÓN SOLICITADA POR EL SEÑOR DIPUTADO DARÍO GIUSTOZZI

(Orden del Día 2102)

El proyecto tiene por objeto la divulgación, promoción, estímulo, apoyo y desarrollo de las ciencias, las artes y de cuantas acciones científicas, culturales, educativas, sociales, medioambientales, artísticas y de otra índole tengan relación con las actividades a desarrollar en Almirante Brown en el marco de la Ciudad de las Artes y las Ideas con las siguientes características: 1.- El desarrollo del objeto del proyecto se efectuará a través de alguna de las formas siguientes de acciones: 2.- La realización de actividades o proyectos de todo tipo tendentes a la difusión, fomento y divulgación general de las ciencias y de las artes tales como convocatorias a concursos, becas, ayudas o cualquier otro medio de promoción de la ciencia y la investigación en el ámbito científico, así como las diferentes manifestaciones artísticas, audiovisuales y de protección del medio ambiente; organización de exposiciones, reuniones, conferencias, seminarios, cursos y otros actos similares en el ámbito de las actividades formativas en general; edición y difusión de trabajos, estudios e informes que nazcan de las actividades enumeradas anteriormente, así como de cualesquiera otras que tengan carácter científico y artístico mediante publicaciones y cuantos otros medios se consideren convenientes, etcétera. 3.- Realización o participación en actividades tendientes a la difusión, fomento y divulgación de la cultura, la ciencia y la tecnología, tales como la producción o exhibición de documentales de contenido cultural, la edición y difusión de libros, revistas y trabajos en general de carácter cultural, científicos y tecnológicos, así como cualquier otra actividad o evento que pueda llevarse a cabo en el ámbito del proyecto de Almirante Brown comoCciudad de las Artes y las Ideas. 4.- Asesoramiento científico, técnico y artístico relativo al conjunto de actividades y contenidos expositivos a los vecinos que emprendan actividades vinculadas al proyecto marco. 5.- Apoyo y contribución al conocimiento, en todos los ámbitos, promoviendo cuantas acciones sean necesarias para lograr los objetivo propuestos. 6.- Constitución de un patrimonio expositivo histórico, científico, tecnológico y cultural propio, con la finalidad de difundir entre la sociedad el conocimiento sobre dichas materias, por propia iniciativa o en relación con otras instituciones públicas o privadas para su exhibición y difusión al público en general.
El mismo se llevara a cabo sobre la base de los siguientes paradigmas. La creciente importancia de los sectores culturales y creativos en el conjunto de la sociedad plantea nuevos retos a las ciudades. El gobierno local se enfrenta a nuevas prioridades y demandas de intervención procedentes de estos ámbitos. ¿Qué hacer? ¿Cómo estimular o favorecer estos sectores? ¿Cuáles son los instrumentos más efectivos? Paralelamente, las ciudades han cambiado sus patrones de comportamiento; las antiguas estrategias de gestiones tradicionales están siendo sustituidas por nuevos paradigmas que apuntan a una ciudad más viva donde se desarrollen las artes, las ideas y la creatividad; es decir, a una ciudad con una imagen definida que resalte su personalidad Así emerge la necesidad de construir una agenda local que aglutine diferentes sensibilidades y actores, establezca parámetros de intervención que impulsen el desarrollo de la creatividad y la innovación y potencie la singularidad de la cultura en las políticas urbanas.
La realidad tiene que ser percibida no como si fuera una reproducción; se debe poner en juego la imaginación para captarla de forma subjetiva,generar nuevas ideas propias y finalmente descubrir sus valores y darles los significados pertinentes. Debe sentirse la realidad como si fuera vista por primera vez, sin ningún tipo de barniz, llegando a su interior más profundo. Con esta propuesta se pretende que, mediante un proceso constante de búsqueda e indagación, junto con un esfuerzo e ilusión apasionados, aparezca algo distinto que tenga sentido.
Tomar conciencia de la realidad y generar nuevos significados es un proceso de reinvención y redescubrimiento que surge cuando uno es capaz de generar una nueva visión, después sabe expresarla y la hace extensiva a los demás. La realidad se capta a través de los sentidos y es necesario percibirla con toda su belleza, misterio, encanto y frescura; no contaminada.
Entonces debemos dotar a los sentidos de nuevos poderes, ejercitándolos de manera inusual. Es interesante apagar el poder habitual que tienen la vista, el oído o cualquier otro sentido y tratar de provocar nuevos matices. Aprender a describir sensaciones cerrando los ojos, tratar de que las manos hablen o que el oído vea, son experiencias que ponen en danza todos los sentidos. El célebre artista Quinquela Martín hablaba con el lienzo y la pintura de los cuales resultaba una obra de arte, y Jorge Luis Borges hablaba a través de sus ideas estampadas en un papel en blanco. Moraleja: si quieres provocar nuevos significados es necesario que actúes de forma diferente y no continúes haciendo lo mismo.
Este proyecto parte de la base de que la posibilidad de ser creativo está virtualmente presente en cualquier niño, joven o persona de cualquier edad; es la espontaneidad la que la despierta. En un clima de estimulación de la espontaneidad cualquier respuesta es válida y no está permitido el uso de expresiones aplastadoras de ideas que sólo sirven para frustrar las ideas nuevas. Hay que pensar de manera positiva. Las palabras del sabio Albert Einstein son contundentes: “Si esta sociedad quiere sobrevivir, le hace falta otra manera de pensar.”
Para ser plenamente creativos es preciso, cada cierto tiempo, franquear algunas fronteras más allá de las cuales el mundo no parece tener para nosotros una existencia real. No debemos resignarnos solo a un balance de aquellas ideas que están permitidas pensar sino que debemos tratar de buscar otros sistemas de expresión que nos lleven a descubrir un nuevo campo de verdades que por una "transgresión intencional", en palabras del filósofo Merleau-Ponty, nos permita conseguir nuevos significados.
Sobre esta base proponemos: A.- Potenciar el entorno. El proyecto Almirante Brown, Ciudad de las Artes y las iIeas también tiene por objeto potenciar el entorno como marco propicio para generar un clima que facilite la creatividad y la imaginación. El entorno da color a todo lo que hay y altera lo que vemos, normalmente sin que seamos conscientes de ello. El contexto determina el escenario de nuestro hacer. El joven vive en permanente interacción con los otros, con el medio y la cultura. Somos parte de este medio que nos influye e influimos en él. Ver pasajes hermosos hace hermosos a los ojos. Las grandes creaciones surgen en ambientes propicios a la cultura, gracias a la confluencia de un entorno floreciente y enriquecedor.
En la sociedad actual la cultura es un elemento medular en tanto mantiene relaciones sutiles y profundas con el entorno; concretamente con el trabajo, la familia y la comunidad. En tal sentido, Bruce H. Lipton lo expresa del siguiente modo: “La carga genética de todo ser viviente no solo determina las condiciones biológicas en la que se va a desarrollar, sino que ni siquiera es el factor condicionante fundamental. Lo que le condiciona como organismo vivo es su entorno físico y energético.”En la misma línea se manifiesta Eduardo Punset (2007, p. 90): “El principal escultor de la naturaleza humana es el entorno porque, simplemente, no hay genes suficientes para construir algo tan complejo como nuestra mente.”
Entonces, el entorno interviene como mediador para favorecer un cambio social, donde se busca la felicidad y se prioriza el ser frente al tener. Se deben favorecer la participación activa y la integración del individuo en su medio sociocultural con el objeto de convivir en armonía y mejorar la realidad.
B.- Perspectiva ecosistémica. Además, debemos analizar la creatividad desde una perspectiva ecosistémica, que lleva implícito realizar un enfoque complejo, lo que supone comprender la visión global de la realidad y la multiplicidad de los procesos involucrados en los fenómenos que suceden. Esto significa que se han de asumir principios y supuestos como interdependencia, cambio, complejidad, autoorganización y multidimensionalidad.
Este paradigma permite contemplar el proceso de construcción de las artes y las ideas desde la creatividad. Estimular la creatividad desde esta visión es dar prioridad al camino. Es decir, estar abierto a cuantas cosas puedan suceder, aunque no estén previstas en la planificación.
El paradigma ecosistémico permite describir el espacio donde se estimula la creatividad en términos de energía que fluye, vinculada a la naturaleza dinámica de la realidad, en lugar de considerarla como un concepto estático y estructural. Sabemos que la realidad física no se encuentra vacía. Es un campo energético y vibratorio moldeado por las relaciones, intenciones, decisiones y conciencia de quienes lo habitan.
La creatividad entendida en términos de energía o de flujo de un sistema es muy distinta a cuando es entendida como un potencial cognitivo superior. No hay que olvidar que la capacidad creadora del ser humano se manifiesta en la ciencia, en las artes, en los procesos innovadores, en la comunicación, en la vida cotidiana, en el tiempo libre, en el aula y en la propia naturaleza.
En un contexto ecosistémico, la estimulación de la creatividad ha de acompañar a las personas a lo largo de toda su vida como un proceso ilimitado en el tiempo. No es un proceso lineal sino, por el contrario, una acción en espiral, recursiva, emergente e interactiva. Como todo proceso requiere continuidad y una revisión permanente para actualizar lo que acontece. Las personas deben tener la sensación de que son dueñas de su tiempo, que es el mejor alimento para el alma. El tiempo es lo que tú haces con él. En el nuevo paradigma lo más importante es dar a la vida un sentido pleno.
C.- Búsqueda de un nuevo sentido. La ciudad que los vecinos captan es una construcción de la percepción y del pensamiento. La belleza o la fealdad no reside en la ciudad sino en el ojo del espectador, en cómo la hacemos nuestra y propia en el momento de recordarla. Todo hecho se puede recuperar o resignificar, dándole un sentido nuevo y comprendiéndolo desde su verdadero sentido evolutivo. La resignificación del pasado es un salto cuántico porque altera el tiempo y el espacio.
El devenir del mundo durante este último siglo ha sido, sin duda, el más revolucionario en el transcurrir de nuestras ciudades y, por ende, de nuestras vidas. Desde la revolución industrial, el maquinismo impulsado durante el siglo XX por la sociedad moderna ha representado el mayor punto de inflexión de la historia en cuanto al cambio en nuestros estilos de vida se refiere.
Hoy hay muchos movimientos que convocan a enfrentar, criticar e incluso proponer nuevas formas de organización de la vida económica, política y social, pero lamentablemente la mayoría busca construirse a partir de fórmulas del pasado; pocos se aventuran al camino de la innovación de la ciencia, la cultura, las artes y el conocimiento para convertirla en un bien social.
El punto muerto en el que ahora nos encontramos no hace sino invitarnos a reflexionar sobre el curso de la historia (también la más reciente) y plantearnos nuevos paradigmas que aseguren un futuro mejor para nuestros descendientes. Está en nuestras manos servirnos de los conocimientos acumulados y de las experiencias aprehendidas para establecer con ello una hoja de ruta que asegure un crecimiento más consciente de nuestras urbes.
Frente a la citada explosión que han sufrido nuestras ciudades, aparece ahora el fenómeno de la “implosión urbana” como una apuesta por la rehabilitación de los vacíos urbanos o la recuperación del patrimonio. Estos parecen ser algunos de los antídotos que frenan el crecimiento extensivo de los tejidos urbanos en forma de macrourbanizaciones e inmensos espacios carentes de identidad. De esta forma, la ciudad compacta se erige como el modelo energético e infraestructuralmente más sostenible, que consigue cohesionar la población en sus nuevos espacios de centralidad
Frente a esta realidad proponemos desarrollar el proyecto Almirante Brown, Ciudad de las Artes y las Ideas, como un movimiento de inteligencia ciudadana que se consolida como espacio único en una búsqueda legítima y necesaria del ser humano para poder construir respuestas a los retos paradigmáticos que vive la humanidad. El proyecto resulta sin duda un movimiento esperanzador sobre todo en un entorno mundial complejo, marcado por una profunda crisis que genera angustia, desconfianza, falta de credibilidad y donde la búsqueda de respuestas se vuelve una prioridad para todos los seres humanos.
La idea es debatir sobre el impacto de las relaciones de la cultura, las ideas y las artes con el territorio, la economía y lo social de las ciudades; favorecer el desarrollo, la digitalización y la internacionalización de los espacios culturales y creativos en las ciudades; fomentar la digitalización y la difusión global de contenidos culturales; promover el diálogo y el debate del sector cultural con los sectores del urbanismo y la promoción económica local; impulsar el desarrollo de la creatividad y la innovación en la agenda local de la cultura, y potenciar la centralidad de la cultura en las políticas locales.
Las jornadas están orientadas a los profesionales de la gestión cultural, tanto del sector público como del sector privado, y a la comunidad toda. Las jornadas también están abiertas a la participación de otros profesionales vinculados al desarrollo cultural de las ciudades tanto en el ámbito del urbanismo como de la promoción económica. Finalmente, las jornadas están dirigidas a investigadores y docentes de las políticas locales en cultura, territorio y economía.
Las ciudades, como laboratorios sociales que son, exigen un alto compromiso también con la comunidad científica. Un compromiso que, no cabe duda, se torna fundamental para un desarrollo humano completo. Su potencial es enorme y, al día de hoy, todavía no está bien dibujado. La innovación estratégica requiere que el emprendimiento social sea uno de los referentes fundamentales para alcanzar los niveles de crecimiento requeridos en una sociedad compleja y poliédrica. Desde la investigación a las habilidades prácticas nos encontramos con un campo abierto que proporciona un potencial colaborativo que impulsará plataformas científicas y tecnológicas fundamentadas en el desarrollo social como referencia indiscutible. No se trata tan solo de buscar una alta rentabilidad financiera o tecnológica sino de alcanzar modelos que generen sociedades comprometidas y que persigan una sostenibilidad activa y responsable. Lo local, como en otros muchos asuntos, es una referencia imprescindible. El potencial que conlleva el trabajo desde las ciudades como unidades básicas proporciona una trascendental oportunidad para el crecimiento que, no cabe duda, genera a su vez modelos de desarrollo coherentes con las actuales realidades interconectadas.
D.- Sobre el ciudadano y la ciencia. La desconexión existente entre la ciencia y sus agentes (comunidad científica, instituciones, universidades, centros de investigación) y el ciudadano choca con la opinión ampliamente compartida de que los cambios más importantes producidos en nuestra sociedad son producto de los avances en el ámbito científico y tecnológico.
La ciencia a lo largo de los últimos años ha determinado la creación de procesos técnicos que han influido en la generación de sistemas económicos y estructuras sociales y, a su vez, la producción de conocimiento se ha convertido en una actividad determinante para el denominado estado de bienestar. Este hecho contrasta también con la evolución de la ciencia, que ha pasado de ser una actividad puramente académica (gestión y acumulación de conocimiento) donde eran las instituciones (principalmente universidades, centros de investigación y museos) las responsables de su gestión, a convertirse en una actividad social y transversal donde ya que no solo intervienen instituciones sino que se han incorporado empresas y agentes sociales. El objeto de este programa es reflexionar acerca de la participación del ciudadano en los espacios dedicados a la ciencia y evaluar el carácter público de estos espacios.
El proyecto se construirá sobre la base de los siguientes axiomas:
1.- Consagrar. El concierto lírico del tenor José Carreras, en correlato con las demás actividades que se vienen desarrollando, tiene por objetivo consagrar a Almirante Brown como Ciudad de las Artes y las Ideas de modo que constituya un testimonio de reconocimiento a la existencia y persistencia de los valores culturales e históricos que encierra.
2.- Revalorizar. Esta consagración es el resultado de un movimiento tendiente a la revalorización del patrimonio cultural emprendido desde el municipio y la sociedad local toda, y su puesta en valor para generar su recuperación.
3.- Reactualizar. En este contexto debemos reactualizar nuestros valores culturales, históricos y tradicionales, porque es nuestra responsabilidad que estos valores no se pierdan ni se deterioren, sino que debemos transmitirlos a las próximas generaciones para actualizar su vigencia.
4.- Un nuevo despertar. Implica un despertar de su historia y de su cultura que han permanecido dormidas pero vigentes durante décadas. Su objetivo es fomentar todo su potencial creativo como plataforma para promover las artes y las ideas de nuestra comunidad.
5.- Mirar la realidad de otra manera. Una forma singular de captar la ciudad es mirar a tu alrededor y ver lo que los demás no han visto. Es ver lo invisible y hacerlo visible como hace el poeta que, mediante su intuición, establece relaciones que la lógica no se atreve a realizar. Es necesario ver la ciudad con ojos nuevos para darse cuenta de que algo no es evidente.
6.- Potenciar la fuerza del lugar. La idea está relacionada con la fuerza del lugar donde se desarrolla la vida individual y colectiva de la gente. En este sentido, el lugar donde se vive limita o aumenta las oportunidades del desarrollo individual y de la comunidad. El potenciar al máximo el talento, la creatividad, las artes y las ideas, implica en su conjunto potenciar el desarrollo integral de la comunidad y de cada uno de sus habitantes.
7.- Diseñar una nueva dimensión. Incorporamos una nueva dimensión al cambio histórico que ya hemos iniciado y que va más allá de las miradas convencionales, pues tiende a potenciar nuestras virtudes y nuestras vivencias; en definitiva, nuestro proyecto de vida.
8.- Para crear y crearnos. La Ciudad de las Artes y las Ideas tiene por objetivo desarrollar un continente en el que este contenido un estilo de vida donde una energía vital nos mueva en la búsqueda de ideas nuevas, a la exploración del mundo desconocido, a mejorar su espacio vital y a confiar en sus posibilidades y ser uno mismo. Un nuevo espacio que permita crear tu vida, es decir, crear tu entorno, crear tu ciudad. Este será el desafío que tendremos que transmitir a los vecinos e instalar los medios para conseguirlo.
9.- Cadena de valor permanente. Urge crear ambientes para que las artes y las ideas pueda fluir y enriquecer el tiempo y el espacio vital de la ciudad para desarrollar la creatividad. Todos somos creativos en algo por naturaleza, lo importante es generar una cadena de valor para que ese activo se cultive con constancia en un espacio permanente.
10.- Evitar la ceguera espiritual. Caeríamos en una ceguera espiritual si nos limitáramos exclusivamente a la realidad física; sería un empobrecimiento radical de nuestra vida no tener signos de trascendencia y totalidad. Las artes y las ideas vienen a reforzar la historia de un pueblo que se expresa en sus costumbres y su cultura; es decir, lo que ha sido y lo que quiere ser. El vecino no sólo vive en la realidad física, material y tangible, sino que en sus contactos construye un universo simbólico que cada día se entrecruza con el mundo que le rodea. La vida en la ciudad está tejida de esa realidad simbólica, de la que forman parte la música, la poesía y cualquier otra expresión artística o intelectual. No queremos mantener una relación pasiva con la ciudad sino una relación activa, en la que intervengan distintas disciplinas intelectuales y artísticas. La importancia de este modo de construir la comunidad está dado por el hecho de que cada uno crea su realidad desde el marco cultural en que se ha socializado.
11.- El alma de la ciudad. La ciudad tiene una parte dura - sus edificios - y una parte blanda - sus habitantes. Pero su alma, la dimensión mágica, está tanto en unos como en otros. Buscar el alma de la ciudad es buscar su esencia, que viene a ser como una composición armoniosa de hechos, situaciones, valores y espacio espiritual que la engrandece de forma singular y la determina; es un alma colectiva que vuela al ritmo que le marcan sus habitantes.
12.- Es complementario y agregativo a lo ya hecho. Almirante Brown, como Ciudad de las Artes y las Ideas, es complementario y agregativo al desarrollo estratégico desde una perspectiva cultural que importa no solo un salto cuantitativo en lo local sino además un crecimiento desde lo cualitativo. Se trata de un desarrollo culturalmente sostenible basado en ideas, valores, patrones intelectuales, morales y estéticos compartidos por la comunidad.
13.- Agrega valor. Está pensado como un proyecto en movimiento que se sostiene en el tiempo y no como una mera acumulación de eventos. Mantiene un orden que suma valor al valor previamente existente integrando las necesidades sociales del espíritu con las materiales.
14.- Prepararnos para el cambio. Estamos viviendo tiempos donde las cosas cambian rápidamente y para estar preparados a los cambios debemos promover la cultura, el desarrollo de las ideas y el fomento de la creatividad como la mejor forma de comprender e intervenir en una sociedad que avanza permanentemente (sobre todo en lo tecnológico).
15.- Cambiar el enfoque. Se trata de cambiar el enfoque, que no borra lo anterior sino que lo amplia, lo redimensiona. La Ciudad de las Artes y las Ideas recoge lo que ya existe para facilitar los distintos modos de ver, de pensar y de hacer las cosas en beneficio de la comunidad.
16.- Palanca del cambio. La palanca principal de este cambio estaría en generar nuevas actitudes, una forma de entender la vida, el trabajo y el progreso que sean asumidos por la totalidad de la comunidad. De ahí que se imponga crear un nuevo estilo de vida desde la edad más temprana. Desde Almirante Brown no vamos a dejar pasar esta oportunidad. La ciudad es un sujeto vivo como una obra de arte a la que hay que repensar y reinventar promocionando el contacto entre su gente.
17.- Cambiar el paradigma. Este nuevo contexto conduce a un cambio de paradigma que tiende a superar la visión tradicional del municipio A.B.L y nos proyecta hacia una visión más holística e integral, sustentada en el conocimiento, la creatividad y las artes en el tránsito a una permanente recuperación de la cultura.
18.- Una nueva mirada. Para crear un nuevo paradigma, una nueva ciudad, hay que romper estructuras y creencias del pasado y el presente que han perdido vigencia en la actualidad (el municipio como mero prestador de servicios), y empezar a ver la realidad con una nueva mirada. Si revisamos las huellas de nuestro legado histórico podemos encontrar obras de arquitectos (Canale), pintores (Soldi) y escritores (Borges) que han inmortalizado la realidad, utilizando una forma diferente de pensar, sentir y actuar.
19.- Nuestra ruta hacia el futuro. La propuesta que contiene la Ciudad de las Artes y las Ideas implica desarrollar el poder de la imaginación y la creatividad como un espacio para difundir nuevas miradas sobre historia, cultura, literatura, cine y música. Es una permanente búsqueda de reflexiones que aporten un sentido al pasado y al presente para comprender mejor nuestra ruta hacia el futuro.
20.- Anticipar el futuro. Las ideas nos posibilitan retroceder en el tiempo, volver a visitar el pasado, interpretarlo e ir hacia el futuro para comprenderlo y anticiparlo en sus consecuencias y, desde ese lugar, modelar el mejor desarrollo integral de la comunidad y su gente.
21.- Está al alcance de todos. Durante mucho tiempo se ha pensado que la creatividad en las artes y las ideas era exclusiva de genios, artistas y científicos como Miguel Ángel, que pintó la Capilla Sixtina, Mozart, que con tan solo doce años estrenaba su primera ópera, o Newton, que inició el camino hacia el descubrimiento de la ley de gravedad. Pero la verdad es que la creatividad está al alcance de todos. La creatividad humana es un recurso prácticamente inagotable. Somos conscientes de que nuestra sociedad apuesta por fomentar esta capacidad en todas las expresiones artísticas y científicas. Es necesario recuperar la creatividad en las artes y las ideas en todos y entre todos, pues todos disponen de este don de forma innata, en mayor o menor grado.
22.- Ciudad abierta al dialogo. Los términos que componen el proyecto Almirante Brown, Ciudad de las Artes y las Ideas, están diseñados para convertirnos en una ciudad abierta donde la cultura, en todos sus ámbitos, ocupe un eje central en el cual las artes, las ideas y en consecuencia la creatividad y la innovación encuentren un territorio donde dialogar y ser capaces de atraer, formar y potenciar nuestros mejores valores.
23.- Espacio vacío. La verdadera clave para entender la sociedad moderna está en considerar que todos los seres humanos somos creativos por naturaleza. Son muchos talentos los que se han desperdiciado por no haber tenido la posibilidad de estimular su capacidad creadora. Este espacio lo estaremos desarrollando con la Ciudad de las Artes y las Ideas. El gran reto de nuestra comunidad es crear ciudades vivas, en movimiento, inquietas, creativas a partir de la capacidad de los ciudadanos para promover proyectos de tipo científico, tecnológico, artístico, musicales, literarios, o incluso de la vida cotidiana.
24.- Hacer mucho con muy poco. Nos posibilita desarrollar la capacidad creadora que implica potenciar esa maravillosa energía que consiste en poder hacer mucho con muy poco. Un artista con un lápiz y un papel puede transfigurar la realidad. Un científico con una tiza y una pizarra puede desvelar sus secretos. Desde esta perspectiva tendremos altura en la mirada con una visión de futuro a largo plazo.
25.- El poder de la creatividad. A través de la ideas, las artes y la imaginación desarrollamos el poder de la creatividad, y la creatividad nos posibilitará desplegar las mejores propuestas en lo social, lo cultural y lo económico, en una convergencia que genera una potencialidad sinérgica, que a su vez se retroalimenta para seguir mejorando.
26.- Nuestra imagen. La imagen de la ciudad pone de manifiesto lo más significativo que tiene: su estilo, su personalidad, sus singularidades, sus tradiciones, su historia, sus costumbres, su entorno. Se trata de proyectar una visión de cómo se quiere que sea la ciudad. Debemos saber promover esta imagen, con el fin de conseguir la confianza y el apoyo de los ciudadanos y atraer a las familias, empresas y todas las instituciones. Hay que lograr el respeto y el reconocimiento de todos los que nos vean. Una ciudad que no es capaz de definir y concretar su imagen, estará perdida y no sabrá hacia dónde se dirige.
27.- La importancia de lo intangible. Nos permitirá tener una visión clara de la ciudad que queremos hacia el futuro. Una ciudad que no se base solo en potenciar los aspectos tangibles (infraestructura, servicios) sino donde cobren importancia sus dispositivos intangibles (artes e ideas) en la búsqueda de una mejor calidad de vida y una mayor cohesión social. Solo en la conjunción de ambos aspectos lograremos optimizar el desarrollo de las ciudades.
28.- Un sistema vivo invisible. Lo invisible es lo no-visible, que no es lo mismo que inexistente. Son nuestras percepciones las que nos permiten ver o no ver algo, pero más allá hay una realidad a la que no podemos acceder más que por medio de la imaginación, la intuición, la fantasía y la metáfora. La ciudad es como un pastel de hojaldre, un lugar hecho de múltiples capas por las que se entremezclan todo tipo de energías y flujos que se interrelacionan entre sí. Siempre en constante cambio y evolución, la ciudad es como un sistema vivo que se retroalimenta.
29.- Dato de la realidad. Un dato duro que explica el propósito de la Ciudad de las Artes y las Ideas es el que aporta el Banco Mundial: “Mientras el capital natural representa solo el 5 por ciento de la riqueza mundial y el capital manufacturado el 18 por ciento; el capital intangible representaría la mayor parte de la riqueza, un 77 por ciento.” Informe del Banco Mundial (2006).
30.- Adelantar el punto de partida. Gestionar también es movimiento, es velocidad, es una carrera donde las ideas y las artes, conjuntamente con la educación, colocan el punto de partida mucho más adelante respecto de aquellos que no las cultivan (articular bibliotecas en comunicación).
31.- Recuperar el liderazgo. Consagrar a Almirante Brown como Ciudad de las Artes y las Ideas tiene por objetivo recuperar el liderazgo de nuestra comunidad en cuanto a sus valores, su historia, su cultura, sus tradiciones y dotarla de personalidad, desarrollar su creatividad para dejar de ser algo y pasar a ser alguien, un sujeto vivo que se reencuentra con su pasado y lo potencia hacia el futuro.
32.- La hacemos entre todos. El reto del proyecto Ciudad de las Artes y las Ideas consiste en desarrollar una sociedad que potencie la capacidad para transformar la ciudad y genere nuevas oportunidades. Es un proyecto participativo y para nada elitista (no vamos a caer en ese error); al contrario, una sociedad solo progresa si es capaz de sacar el máximo de creatividad de todos sus habitantes. Hay que construir ciudades contando con la creatividad de toda su gente. Una ciudad creativa no surge de la mera inspiración de sus gobernantes sino que es el fruto de la formación, de la innovación y del trabajo de miles de ciudadanos que se esfuerzan día a día en aportar mejoras a la sociedad a la que pertenecen. La sociedad se construye entre todos y entre todos tenemos que hacer ciudad.
33.- Nuevas herramientas para la inclusión y la equidad. Una ciudad que pueda definirse con palabras como oportunidades, inclusión y equidad, será una mejor ciudad. Son valores que se construyen con recursos materiales, pero también necesitan de herramientas intelectuales como la creación colectiva, la construcción de identidad y la participación ciudadana para gestionar un desarrollo sustentable (construir un Centro Cívico en un sector social vulnerable).
34.- Ideas para soluciones concretas. Los recursos de las ideas y las artes son fundamentales porque con ellas fluye el poder de la creatividad, que no es algo abstracto sino que es práctica porque nos permite hacer, resolver los problemas que enfrentamos. De ahí el enorme valor del proyecto “Almirante Brown, Ciudad de las Artes y las Ideas”, porque pensar la sociedad de esta forma nos permitirá estar mejor posicionados para obtener soluciones concretas para la gente.
35.- El propósito. Entendemos a la Ciudad de las Artes y las Ideas como aquella que facilita a sus vecinos el ambiente y el clima favorable para que fluya la creatividad, con el objeto de forjar proyectos innovadores que beneficien a toda la comunidad.
36.- Qué ciudad queremos dejar a nuestros hijos. Debemos preguntarnos qué ciudad queremos dejar a nuestros hijos. Es imprescindible mejorar la infraestructura social para mejorar la calidad de vida, pero podemos y debemos hacer algo más generando entre nosotros nuevas actitudes y la aspiración de participación en la mejora del tejido sociocultural. Se debe determinar cómo entender el trabajo y el tiempo libre, y como proyectar el progreso de la ciudad, de tal forma que mejore la calidad de vida del último ciudadano. Para crear esta imagen es imprescindible escuchar a los ciudadanos. Debemos determinar el modelo de ciudad que se quiere para el futuro y promover ampliamente su imagen, demostrando que cuentan con las condiciones necesarias para que nuestros vecinos se sientan satisfechos y orgullosos de su ciudad.
37.- Reencantamiento de la ciudad. Existen en la ciudad escenarios, plazas y rincones que están muertos, víctimas de un sistema que es de “todo”, menos creativo. La ciudad necesita ser reencantada: la creatividad es la nueva semilla que puede transformar la realidad de la ciudad. Sabemos que la ciudad está llena de ingredientes sueltos, en apariencia sin relación entre sí. Pero si los acercamos y combinamos, la fuerza resultante puede producir efectos sorprendentes. Convertir lo ordinario en extraordinario o, como dijo la Madre Teresa de Calcuta, “hacer extraordinariamente bien todas las cosas ordinarias.”
38.- Tener capacidad de comunicación. Almirante Brown, Ciudad de las Artes y las Ideas, parte de la base de que si bien captar la realidad de la ciudad, tomar conciencia de ella, es importante, modificarla, cambiarla o transformarla es imprescindible. Pero el paso más decisivo para esa transformación es saber comunicarla a los vecinos expresando nuevos significados, ideas, valores y propuestas. Todo ello es un proceso de reinvención, innovación y redescubrimiento, que surge cuando uno es capaz de generar una nueva visión de la ciudad y después sabe comunicarla y expresarla al resto de los vecinos. La capacidad de expresión es el cimiento de las artes y las ideas.
39.- Ampliar el nivel de posibilidades. Debemos intuir o imaginar todas las posibilidades que nos presenta la ciudad para ampliar el nivel de percepción de los sentidos. Cambiar la percepción de la ciudad como la conocemos por la intuición supone un salto cualitativo, lo cual admite la posibilidad de expresar nuevas ideas, valores y significados dentro de las múltiples alternativas y posibilidades que nos ofrece la comunidad.
40.- Ampliar las opciones. Si vemos y hacemos lo mismo, los resultados se mantendrán iguales y nunca sabremos si podrían haber sido mejores. Es como la televisión, mientras vemos un canal, otros muchos canales siguen funcionando simultáneamente pero ignoramos su contenido. Por eso debemos ampliar nuestras posibilidades, evaluar diferentes soluciones posibles y tomar las mejores decisiones que puedan generar nuevas ideas que finalmente se expresen en la comunidad.
41.- Siempre está siendo. Ninguna ciudad está terminada definitivamente, siempre está siendo. Quien crea que terminó definitivamente con su trabajo como si fuera una obra de arte seguirá administrando una ciudad “muerta”. Para crear el futuro de la ciudad hay que salirse de lo rutinario y proyectarse hacia nuevos espacios posibles, tal vez desconocidos pero de un alto valor agregado. Ello implica salirse de los límites permitidos, realizar secuencias diferentes a las habituales, porque por lo distinto pasa el futuro de las ciudades en un mundo que progresa a ritmos agigantados. La ciudad que no invierta en arte, creatividad e innovación de forma continuada terminará empobreciéndose. Hay que recuperar la creatividad y sentirse protagonista de su crecimiento.
42.- La ciudad es tu casa. Este principio tiene presente cuál va a ser el legado cultural que vamos a dejar a nuestros hijos y nietos, para lo cual se debe determinar y definir explícitamente qué tipo de ciudad queremos, y poner los medios y los recursos para conseguirlo, resaltando su capital cultural, el cual deberá ser cuidado y mejorado.
43.- El lenguaje de la emoción. Los jefes de gobierno que triunfarán en el futuro serán aquellos que sean capaces de ofrecer un sueño, un producto asociado a ideas que emocionen, que lleguen al corazón. Los ciudadanos darán más valor a la única habilidad humana que no puede ser automatizada: la emoción. El lenguaje de la emoción afectará a todo, desde nuestras decisiones cotidianas hasta cómo convivir en la ciudad. Este será el espíritu de los nuevos tiempos. No estamos ante una era de cambios sino ante un cambio de era, y en este caso ningún axioma anterior a los mencionados es válido.
44.- Es necesario crear un nueva actitud. No basta con incidir en construir parques empresariales, tecnológicos o científicos ni en levantar grandes museos, esculturas y centros comerciales sino que es necesario generar entre los ciudadanos nuevas actitudes y afán de participación en la mejora del tejido sociocultural. Se debe determinar cómo proyectar el progreso de la ciudad, de tal forma que mejore la calidad de vida de todos los vecinos.
45.- Es una larga conversación entre el municipio y su gente para fomentar la cultura cívica desde propuestas emocionantes y sensibles que empujen la esperanza de cómo queremos vivir, convivir y reencantar la ciudad transformándola.
46.- Descubrir nuevos horizontes. Pensar en las artes y las ideas creativamente se refiere a la capacidad de inventar algo nuevo, de relacionar algo conocido de forma innovadora, o de apartarse de las formas de pensar o de comportarse habitualmente; esto permite ver la realidad en forma nueva, romper el hábito, abandonar la costumbre y descubrir nuevos horizontes.
47.- Pensar creativamente. Implica utilizar el pensamiento, la razón y la “pasión” (emociones, sentimientos, intuición, fantasías e instintos, entre otros) para ver las cosas desde perspectivas diferentes que permitan contemplar, inventar, crear y emprender con originalidad el desarrollo de ideas o iniciativas novedosas, artísticas, técnicas o sociales.
Hitos históricos y culturales de Almirante Brown: 1.- Casa de Borges. El inmueble que habitó el escritor Jorge Luis Borges en la localidad de Adrogué durante la década del 40. El histórico inmueble ubicado en Diagonal Brown 301 que fuera habitado por el excelso escritor Jorge Luis Borges y su madre Leonor Acevedo, durante la década del 40, fue recuperado para el patrimonio cultural browniano. 2.- Primer Monumento a la Bandera. En 1938 se creó una Comisión Popular presidida por el teniente coronel Saúl S. Pardo e integrada por otros vecinos de Burzaco, como por ejemplo don Pedro Legris, Rene Vallo, Miguel Crowford, Claudio L. Sempere, Francisco Blumetti, Federico Fonseca, Raúl Taramasco y muchos otros de otras localidades, incluyendo una delegación especial con vecinos del partido de San Vicente. El 25 de mayo de ese mismo año se colocó la piedra fundamental en la Plaza Manuel Belgrano de Burzaco. La realización del monumento se encomendó a dos vecinos de Burzaco: Claudio León Sempere (escultor) y Francisco Blumetti (constructor), ambos participantes activos en diversas entidades de bien público.
Este monumento fue oficialmente inaugurado el 25 de julio de 1943. Con anterioridad a esta fecha existieron dos monumentos a la bandera de los que se tiene conocimiento: uno en Salta, realizado por Lola Mora, y otro en Rosario. Ninguno permaneció en el tiempo. El monumento a la Bandera que actualmente se encuentra en Rosario, del escultor argentino Bigatti, fue inaugurado en 1957. Por estas razones se puede decir con justicia que el de Burzaco es el Primer Monumento a la Bandera del país.
El monumento se encuentra en el centro de la plaza y mide de altura - hasta la punta del mástil - 23 metros. Está revestido en mármol travertino y en la parte superior se encuentran dos cóndores de bronce que custodian la Enseña Patria. Los mismos fueron realizados por el escultor Claudio León Sempere y fundidos en la Base Naval Río Santiago. Miden 1,80 metros de alto. 3.- Primer vuelo de avión en Argentina. El 6 de febrero de 1910, en un aeropuerto improvisado en la localidad de Longchamps, provincia de Buenos Aires, el piloto francés Henri Brégi hace una demostración con una máquina “más pesada que el aire” que había traído de Francia.
Según las crónicas de entonces, Brégi inició muy temprano los preparativos de su demostración aérea. Se trató del primer vuelo mecanizado de Sudamérica, hazaña que cumplió el piloto francés sobre el hipódromo y descampados aledaños. Dicha acción significó el nacimiento de la aviación nacional y sudamericana.
La Argentina fue así uno de los pocos países que acompañó a la aviación mundial desde sus inicios, ya que el vuelo de Brégi en 1910 tenía como precedente al protagonizado por los hermanos Wright en diciembre de 1903 en Estados Unidos, que quedó inscripto en la historia como la primera vez que el hombre pudo volar una máquina más pesada que el aire.
Historia y cultura. El hotel La Delicia, originalmente residencia de verano de Esteban Adrogué, ha cobijado a numerosas celebridades durante su época de esplendor entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Entre sus huéspedes y visitantes ilustres se destacan Jorge Luis Borges y los presidentes Carlos Pellegrini y Domingo Faustino Sarmiento. Demolido a fines de los años 1950, en su solar se alzan actualmente el Colegio Nacional, locales comerciales, residencias y el Pasaje La Delicia.
El escritor Jorge Luis Borges le ha dedicado a esta ciudad un libro de poesías por los años vividos de su infancia (Adrogué, con ilustraciones de Norah Borges, 1977). La relación entre Borges y Adrogué fue muy especial. La ciudad fue fuente de inspiración para diversas obras del célebre escritor, siempre enamorado de las arboladas calles de la localidad.1 Fue también Borges quien afirmó que fue en Adrogué donde se jugó al fútbol por primera vez en Argentina. En el centro comercial se encuentra en su honor la plazoleta Borges.
El bandoneonista Alejandro Barletta, quien vive en la ciudad desde 1970, ciudadano ilustre del partido de Almirante Brown y en el año 2005 de la provincia de Buenos Aires, compuso varias obras en homenaje a Adrogué que fueron estrenadas en el Teatro Colón y en las principales salas de Europa y América. Amanecer en Adrogué, un tango de cámara que es base de la obra sinfónica Concierto del Sur, fue editado en España y Argentina.
En residencias de Adrogué, entre las que se destacan Villa Lola frente a la plaza San Martín, se filmaron escenas de las películas Boquitas pintadas y de La casa del ángel de Leopoldo Torre Nilsson, 1974. (Minibus)
Personalidades destacadas de Almirante Brown:
Jorge Luis Borges. Nació el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires y murió el 14 de junio de 1986 en Ginebra. Es uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó numerosos ensayos, cuentos y poemas. Entre su vasta producción literaria se destacan algunas obras como Ficciones, Artificios, El Aleph y La Muerte y la brújula.
Borges era una de las celebridades que frecuentaba el distinguido hotel La Delicia, originalmente residencia de verano de Esteban Adrogué y ubicado donde está actualmente el Colegio Nacional, a principios del siglo XX. Por eso, Adrogué se convirtió en una fuente de inspiración para el reconocido escritor, quien escribió el libro de poesías homónimo en 1977. Borges fue el creador de una cosmovisión muy singular, sostenida sobre un original modo de entender conceptos como los de tiempo, espacio, destino o realidad. Sus narraciones y ensayos se nutren de complejas simbologías y de una poderosa erudición, producto de su frecuentación de las diversas literaturas europeas, en especial la anglosajona -William Shakespeare, Thomas De Quincey, Rudyard Kipling o Joseph Conrad son referencias permanentes en su obra-, además de su conocimiento de la Biblia, la Cábala judía, las primigenias literaturas europeas, la literatura clásica y la filosofía. Su riguroso formalismo, que se constata en la ordenada y precisa construcción de sus ficciones, le permitió combinar esa gran variedad de elementos sin que ninguno de ellos desentonara. El primer libro de poemas de Borges fue Fervor de Buenos Aires (1923), en el que ensayó una visión personal de su ciudad, de evidente cuño vanguardista. En 1925 dio a conocer Luna de enfrente y tres años más tarde Cuaderno San Martín, poemarios en los que aparece con insistencia su mirada sobre las "orillas" urbanas, esos bordes geográficos de Buenos Aires en los que años más tarde ubicara la acción de muchos de sus relatos.
Raúl Soldi. Nació el 27 de marzo de 1905 en la ciudad de Buenos Aires. En 1923 comenzó a estudiar en la Academia de Bellas Artes, de donde deserta al poco tiempo. En 1927 realizó su primera exposición; dos años más tarde recibe el primer premio en Trieste y figura en la primera Quadriennale de Roma en 1931. Expuso en Turín, Novara y la Permanente de Milán. De regreso a la Argentina en Amigos del Arte, Bs. As. En 1942 fue becado en EEUU para perfeccionarse en escenografía cinematográfica, labor a la que le dedicó quince años de su vida. También fue director escenógrafo de varias productoras argentinas. Comenzó a pintar la Parroquia Santa Ana, de Glew, en 1953, obra que finalizó en 1976. Estos frescos relatan la vida de Santa Ana, madre de María, como si transcurriera en Glew. Esta obra de gran valor artístico trasciende nuestras fronteras y es motivo de admiración a nivel internacional. En 1966 decoró la cúpula del teatro Colón de Buenos Aires y dos años más tarde pintó un fresco en la Basílica de la Anunciación de Nazareth. En 1982 se inauguró la Fundación Santa Ana (hoy Fundación Soldi), en la que se exponen sesenta obras de su colección. Dueño de un corazón humilde y delicado humor, falleció el 21 de abril de 1994 en la ciudad de Buenos Aires, a los 89 años. Hoy sus obras figuran en numerosas colecciones particulares y en los más importantes museos.
Antonio Pablo Agri. Violinista, compositor y director 1932-1998. Su maestro de música en Rosario, su ciudad natal, fue Dermidio Guastavino. A los quince años debutó profesionalmente en la provincia de Córdoba integrando un cuarteto. Luego, en Rosario, integró las orquestas de Julián Chera, Lincoln Garrot y José Sala y otro cuarteto: "Los poetas del Tango", con Antonio Ríos, José Puerta y Omar Murtagh. Además, condujo el Quinteto de Arcos Torres-Agri. Fue Nito Farace, por décadas violinista de Aníbal Troilo, quien lo recomendó a Astor Piazzolla. Éste lo aceptó y el debut se produjo en abril de 1962, en el Quinteto Nuevo Tango. Más tarde, prosiguió en el Nuevo Octeto (1963). Al mismo tiempo, intervino como refuerzo para algunos trabajos en las orquestas de Osvaldo Fresedo, Horacio Salgán, Mariano Mores, Alberto Caracciolo y Roberto Pansera. En 1968 fue el violín solista de la operita María de Buenos Aires, de Piazzolla y Ferrer, y en varios discos larga duración. Siguió con Astor en el "Conjunto 9", grabando para el sello Víctor. Tocó desde su atril en Roma, en Estados Unidos, en el Olimpia de París, en Caracas, en Brasil, en Uruguay y también en nuestro Teatro Colón. En 1976 formó su propia agrupación de instrumentos de arco (violines, violas, chelos y contrabajo).
En la década del 90 grabó como solista invitado con la Royal Philarmonic de Londres; en Estados Unidos acompañó al famoso chelista Yo-Yo Ma en su gira de presentación del disco Yo-Yo Ma soul of tango, dedicado íntegramente a la música de Piazzolla y, además, se presentó en París junto al virtuoso guitarrista flamenco Paco de Lucía. Formó su propio quinteto, con sede en París, codirigido con Juan José Mosalini y en el que hacía dúo con su hijo Pablo y fue cofundador del Nuevo Quinteto Real de Horacio Salgán junto a Ubaldo De Lío, Leopoldo Federico (luego reemplazado por Néstor Marconi) y Omar Murtagh (después, Oscar Giunta). Como compositor podemos mencionar sus obras Carambón y SP de nada (Sin pretensión de nada), que están en su disco compacto titulado Antonio Agri-Tango Sinfónico, grabado meses antes de su muerte. También, con aire de tango y junto a José Carli, Kokoró Kará, que en japonés significa "Desde adentro", registrado en París en 1996 por el Quinteto Mosalini-Agri. Falleció una madrugada en Buenos Aires. Sus restos fueron inhumados en el cementerio privado Glorian de Burzaco.
Alfredo De Angelis, 1910-1992. Fue un músico de tango que se destacó como director de orquesta y pianista, y también como compositor. Muy representativo del período conocido como la edad de oro, su orquesta fue una de las más populares del tango y la central del Glostora Tango Club, un programa de radio musical de quince minutos, que fue el más popular de la radiofonía argentina por muchos años. Desde muy joven integró diversas orquestas hasta que formó su propia orquesta en 1940, debutando el 20 de marzo de 1941. De Angelis se caracterizó por el estilo bailable que impuso y fue uno de los protagonistas del resurgimiento del tango en las décadas del 40 y del 50. Entre los cantantes que se desempeñaron en su orquesta se destacaron Floreal Ruíz, Carlos Dante, Julio Martel, Oscar Larroca, Juan Carlos Godoy, Roberto Florio, Roberto Mancini y Lalo Martel, entre otros.
Alejandro Barletta. Fue un músico y compositor creador de la primera escuela de bandoneón. Primer concertista del bandoneón en música clásica, es considerado por la crítica internacional el máximo exponente de la interpretación de este instrumento. A la edad de 7 años comienza a efectuar interpretaciones en su colegio y ya a los 12 años realiza conciertos junto a sus dos hermanos, Osvaldo y Miguel Ángel —violín y contrabajo— en el denominado “Trío Barletta”. Desde los 14 años y hasta los 18 forma parte de diversas orquestas típicas como las de Domingo Federico y Alberto Castillo, interpretando tangos. Los primeros conciertos como intérprete solista los realiza en el Teatro del Pueblo. En su juventud es descubierto por Juan José Castro, quien le allana el camino para presentarse como solista en Uruguay, Chile y Estados Unidos. En el país del norte es solicitado para efectuar un concierto, presentándose por primera vez un bandoneonista como solista junto a una orquesta sinfónica bajo la batuta de André Cluytens en el Teatro de Champs Elysées de París. Dicho concierto está considerado el primero de la historia del instrumento en la música clásica. Formó parte del Grupo de París, integrado por otros músicos y reconocidos escritores y pintores como Antonio Berni, Mauro Mejíaz, Antonio Gálvez, Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier y Federico Gorbea, entre muchos otros. En los años 70 se lo relacionó con la corriente de arte Madí, cuyo mayor exponente es el artista plástico Gyula Kosice. Entre las obras más interesantes de Barletta se encuentran los preludios cósmicos y los tangos de cámara. De gran importancia fue su labor docente, ejerciendo en el Conservatorio Julián Aguirre de Banfield, en el Conservatorio López Buchardo en Capital Federal, en la Municipalidad de Almirante Brown, en Adrogué y en su domicilio particular. Es ciudadano ilustre de la Ciudad de Adrogué, Tandil y de la Provincia de Buenos Aires.
Ricardo Piglia. Nació en Adrogué en 1941. En 1955 se mudó a Mar del Plata con su familia, en donde Piglia donde ingresa al mundo literario. En 1967 apareció su primer libro de relatos, La invasión, premiado por Casa de las Américas. En 1975 publicó Nombre falso, un libro de relatos que ha sido traducido al francés y al portugués. En 1980 apareció Respiración artificial, de gran repercusión en el ambiente literario y considerado como una de las novelas más representativas de la nueva literatura argentina. Su siguiente novela, Ciudad ausente, demoró doce años en aparecer. Basado en esta novela, Piglia elaboró en 1995 el texto de una ópera con música de Gerardo Gandini. Piglia recibió, en noviembre de 1997, el Premio Planeta por su novela Plata quemada. Junto a su obra de ficción, Piglia ha desarrollado una tarea de crítico y ensayista, publicando textos sobre Arlt, Borges, Macedonio Fernández, Sarmiento y otros escritores argentinos. Ricardo Piglia es escritor, crítico literario, guionista. Dirigió la revista Literatura y Sociedad. Ha sido profesor de la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad de California en Davis y de la Universidad de Princeton, EUA. Ha sido también guionista de las películas El astillero (1999), La sonámbula, recuerdos del futuro (1998), Comodines (1997) y coguionista de la película Corazón iluminado, de Héctor Babenco.
Otras personalidades: Caloi, Ricardo López Murphy, Carlos Pellegrini, Axel, Fernando Redondo, Gabriel Hauche, Agustín Pelletieri, Christian Miniussi, Jose Luis Romero, Juan Ramón Gujis: Carlos Peucelle, Jonathan Maidana.

 

 

 

 

 

 

 

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