Sabemos de la importancia de esta ley en el marco de la situación actual respecto de la pandemia.
Creo que es imprescindible que, como país, contemos con las herramientas necesarias para garantizar el suministro de vacunas suficiente para toda la población y, por lo tanto, debemos generar las herramientas contractuales pertinentes y las garantías suficientes para que el Estado nacional, a través del Ministerio de Salud, pueda adquirir las dosis, que van a ser objeto de gran demanda en todo el mundo.
Sin duda que en las circunstancias actuales se hace más necesaria que nunca la garantía del Estado nacional en la compra de estas vacunas, la rapidez en el proceso de adquisición y el otorgamiento de condiciones ventajosas para su adquisición respecto de los proveedores.
Por eso es importante la sanción de esta ley que le da al Ministerio de Salud amplias facultades para acelerar el proceso de adquisición, sin que por ello se pierda la capacidad de control y contralor por parte de los organismos correspondientes, como la ANMAT, la Auditoria General de la Nación y las comisiones del Congreso.
Estamos ante una emergencia y debemos actuar rápidamente, como creo que se vino haciendo hasta ahora con absoluta responsabilidad. El tiempo en esta situación es fundamental; no podemos dejar ningún obstáculo que impida a la población acceder en forma rápida y suficiente a esta vacuna tan esperada, que ojalá sea una solución más estable para este flagelo que nos ha tocado vivir durante este año.