Este proyecto de ley que estamos tratando cuenta con un amplio consenso dentro del Parlamento y creo que ello da cuenta de la importancia que tiene el tema en este momento puntual que vivimos, pero además como proyección futura de la educación en nuestro país. La posibilidad de que todos los estudiantes de la Argentina tengan acceso garantizado a las plataformas educativas es un paso fundamental en el desarrollo de cualquier política educativa presente y futura, y por ello es importante que se haya consensuado el proyecto de ley que estamos debatiendo.
Es cierto que este año ha sido totalmente anormal en todos los ámbitos y, sin duda, nos ha obligado a todos a adaptarnos de una forma más acelerada a los tiempos tecnológicos que corren. Sin embrago, creo que los jóvenes, los estudiantes, son los que más fácilmente han absorbido esta adaptación. Aunque sabemos que no todos en el país tienen la misma posibilidad de acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, sin duda, este tipo de iniciativas como la que tratamos hoy van poniendo los cimientos para lo que en el futuro será regla en el sistema educativo. Me refiero al uso cotidiano de plataformas virtuales, el acceso a contenidos en sitios educativos, en fin, todo lo que se refiera a modalidad virtual de acceso a contenidos tanto teóricos como prácticos.
En ese sentido, el gobierno nacional viene acompañando desde el primer día esta transformación, más aún teniendo en cuenta el contexto de la pandemia. Recuerdo a principios de este año cuando se declaró como derecho humano y servicio esencial a las TIC. Esta declaración no es un acto simbólico sino que viene a cumplir una vez más eso que nosotros tanto conocemos que dice “donde existe una necesidad, nace un derecho”. Pues hoy la comunicación y el acceso a la información, sobre todo en el ámbito educativo, ya no es un lujo ni una opción que pueda estar reservada a quienes tengan cierto nivel económico. Es una necesidad y por ello se convierte en un derecho al que todos los jóvenes de nuestro país deben acceder.
Desde luego, destaco el trabajo de los diputados y diputadas que integran las comisiones de Educación y de Comunicaciones, así como el de sus asesores, porque son los que han logrado dar forma a este instrumento que es trascendental.
Por lo expuesto, acompaño este proyecto, no solo por su contenido, sino también por el espíritu de ampliación de derechos que implica hacia un sector de la población que realmente merece que trabajemos incansablemente. Me refiero a los jóvenes, los estudiantes, a quienes tenemos la obligación de dejarle las mejores herramientas posibles para su vida futura.
Sin dudas, este es uno de los pasos que vamos a dar en la ampliación de derechos, que es lo que siempre ha caracterizado a nuestros gobiernos: ampliar, mejorar y perfeccionar; entendemos que esa es la mejor forma de construir una nación más justa e inclusiva.