Quiero hacer uso de la palabra en esta sesión en la que se está debatiendo la ampliación de la moratoria establecida en la ley 27.541, de solidaridad social y reactivación productiva en el marco de la emergencia pública.
La ampliación de la moratoria es una necesidad imperiosa para tantas pequeñas y medianas empresas que, como consecuencia de una cuarentena donde no se vislumbra luz al final del camino, se ven en serias dificultades de hacerse de ingresos para afrontar sus pagos y obligaciones, ya no solamente con sus obligaciones fiscales, sino con sus proveedores, con sus compromisos bancarios y con sus pagos de sueldos. Nuestro interbloque es autor de veintitrés proyectos en ese sentido. Celebro que también esté dirigida al monotributista; en pocas palabras, a todos los sectores que realizan un enorme esfuerzo para pagar sus impuestos en una situación que cada vez se aguanta menos.
Sin embargo, si bien es una ampliación destinada a alivianar las cargas de los contribuyentes, con la cual estamos todos a favor, observamos que la misma es un traje a medida dirigida a empresas que han utilizado el dinero de los argentinos para llenarse los bolsillos. Eso es lo que yo veo que ocurre en algunos puntos del proyecto que estamos debatiendo.
Ese dinero, que tendría que haber ido a la construcción de escuelas y hospitales o a obras viales, termina siendo utilizado para expandir negocios vinculados con la política.
No puedo hacer caso omiso cuando observo que el artículo 11, en mi humilde opinión, especialmente por el momento que está atravesando el país, iguala al contribuyente que hoy se encuentra en dificultades para pagar sus obligaciones como el monotributo , al que no pudo pagar los aportes y al que no pudo pagar el impuesto a las ganancias con quien tuvo una apropiación escandalosa por más de 8 millones de pesos. No hay lugar, que estableciera un plan de pagos para una empresa que no tiene flujo de fondos y que lo único que tiene son activos para liquidar y pagar la deuda hasta donde alcance. También lo está salvando de ir a la cárcel, porque el artículo 11 es un artículo que garantiza la libertad y la impunidad a Cristóbal López y todo su grupo económico que defraudó al Estado nacional.
Para terminar, hoy la sociedad nos observa y nos reclama que actuemos con claridad y coherencia. Tenemos que dar el ejemplo en estos tiempos de incertidumbre. Tenemos que actuar con prudencia y honestidad.